Pereza. Abatimiento. Reacciona
Acepta el espíritu inquieto que Dios te ha dado y actúa. ¿Dónde están los planes de presente y de futuro? ¿Ya has terminado tus obras? ¿Ya has terminado tus pequeñas tareas y gestos de cada momento? ¿Has mirado a tu lado quién hay, con quién convives? ¿Has mirado en ti, hacia ti, dentro de ti? ¿Has escuchado al que te habla en ti? Recupera el soplo Divino renovado. Sácalo de dentro, siempre está en ti. Déjale aflorar.
No puedes terminar algo que no has empezado. Dios ha comenzado su obra en ti y debes dejar que Él te guíe para que se realice su obra en ti. Déjale ser tu
guía. Abandónate a Él.
guía. Abandónate a Él.
Aprende de Él,de su actitud en el juicio, con las bofetadas, con los insultos, con los escupitajos, con los latigazos y esfuerzos por soportar la cruz que seguro ahogaba más que la tuya.
Debes moverte y resucitar cada momento, cada día. Tu actitud, como la suya, con misericordia. Perdonando porque no saben lo que hacen. Perdóname, Padre, porque no sé lo que debo hacer. Dame tu Luz y los dones de tu Espíritu que orienten mi camino.